lunes, 20 de junio de 2016

Animales marinos

Relacionar alimento con nombre

La comida y bebida

Una aventura para salvar el planeta


La creación de la naturaleza


Conviviendo entre diferentes especies


¿Cómo trabajar con la familia en el mundo natural?

El desarrollo de los contenidos del programa de conocimiento del mundo natural está muy ligado a la familia. El trabajo que los padres pueden realizar  en la profundización de los conocimientos que el niño  tiene sobre la naturaleza es básico para su preparación.
La educadora puede reclamar el apoyo de la familia en:
- El  enriquecimiento de las vivencias y la información de  los  niños   sobre  algún  aspecto natural, como preparación  para  un  contenido   nuevo que se va a impartir, o de uno ya dado.
- En la recopilación de materiales de la naturaleza para el desarrollo   de las actividades.
- Visitas  a  zoológicos, acuarios y jardines botánicos,  así  como  a   lugares donde el niño esté en contacto directo con la naturaleza.
- Realización  de  experimentos sencillos con los elementos de  la  naturaleza.
- Observación  directa  de  fenómenos  naturales,  plantas,  animales,   objetos hechos por el hombre, etcétera.
En la coordinación del trabajo  conjunto entre la familia y la institución, en función del  desarrollo de los niños, la maestra encontrará una  fuente ilimitada de vivencias y conocimientos, que  le  permitirá cumplimentar exitosamente los objetivos del programa.

Mundo animal

Conocimiento de algunas características de los animales y su cuidado
Al  abordar  los contenidos del mundo animal se  tratará  de  realizar observaciones  de  animales  vivos y propiciar que  los  niños  puedan descubrir las características externas del animal, cómo come, el  tipo de locomoción.
También  se  harán  observaciones para que determinen  dónde  vive  el animal: tierra, agua, etc. Se analizar  cómo los animales son  útiles al hombre. Los niños valorarán la importancia de  preservarlos. Podrán aplicar  tareas para agrupar animales que se asemejen en la  forma  de trasladarse de un lugar a otro (todos los que saltan, nadan, se arrastran, etcétera), y teniendo en cuenta lo que cubre sus cuerpos (pelos, plumas o escamas).
En  el  quinto año de vida, además de observar animales  vivos,  puede analizarse la presentación de animales que viven en la selva,  pantanos, etcétera, para ampliar los conocimientos de los niños.
HOMBRE
Las partes del cuerpo humano.
El niño profundizará en las acciones que se pueden realizar con  estas y  las  comprobará  por sí mismo, por ejemplo:  brazos  (alcanzar  los objetos, aguantarlos, tirarlos, etc.), manos (comer, dibujar,  vestirse,  peinarse,  etc.),  piernas (caminar,  correr,  agacharse,  bailar, saltar, etc.) y así con cada parte que se analice.
Conocimiento de los órganos de los sentidos
Un  momento  de gran importancia es la comprobación por parte  de  los niños  de  cuán indispensables son los órganos de  los  sentidos  para conocer qué está pasando a nuestro alrededor. De igual manera,  pueden crearse las condiciones para que ellos puedan percatarse de esas funciones.  Una  vía  puede ser proponerles que se tapen  los  ojos.  La educadora  enseña  una  lámina  y  la  retira  inmediatamente.  Ellos comprueban que desconocen cómo es. La educadora puede preguntar:  ¿por qué  no saben?, ¿qué no pudieron hacer? (mirar), ¿por qué?, ¿para  qué nos sirven los ojos?, ¿cómo los podemos proteger? De forma similar se puede  trabajar el resto de los órganos de los sentidos. La  educadora podrá desplegar toda su creatividad e iniciativa en estas  actividades para que sean amenas e interesantes.
Reconocimiento de la importancia de cuidar y utilizar la naturaleza
El  último  contenido  que aparece en esta  área  debe  cumplimentarse durante  todo el curso, mediante el resto de los contenidos del  área. Cada  vez  que  se trate un aspecto debe  mostrarse  su  significación social, su importancia para la vida del hombre y cómo este se esfuerza para conocer la naturaleza, para preservarla y utilizarla mejor  según sus  necesidades.  Se  procurar  que las  vivencias  y  conocimientos adquiridos por los niños se traduzcan en emociones positivas y en una actitud de cuidado hacia la naturaleza.

Conviviendo con la naturaleza


Mundo vegetal en preescolar

Comparación de algunas plantas en cuanto a forma, tamaño y color
Entre  los contenidos del mundo vegetal encontramos los  destinados  a mostrar  la gran diversidad y belleza que presentan las plantas.  Para eso la educadora puede organizar actividades donde los niños  comparen partes de la planta  (flores, hojas) por su color, forma y tamaño. Una vía para lograr este fin puede ser proponerles recoger hojas de  distintas  plantas y posteriormente determinar a cuál de ellas  pertenece una hoja seleccionada del grupo que se ha recogido. Se podría preguntar: ¿de qué planta ser  esta hoja?, ¿cómo se dieron cuenta?
Al realizar comparaciones en cuanto a la forma se puede indicar: ¿cómo es  esta hoja?, ¿qué forma tiene?, ¿a cuál se parece?, ¿cómo tiene  el borde?, busquemos la que tiene el borde como ésta.
De  manera similar se procede al abordar la comparación por el  color. Los niños pueden agrupar las hojas de un verde intenso, menos  intenso y claro.  Con ese enfoque metodológico se pueden elaborar tareas  para la  observación y comparación de flores. Los niños podrán  traer  cada uno una flor y la educadora los motivar  a conversar sobre ella.
Cada uno podrá  decir el color, la forma de los pétalos y de las hojas, si tiene olor, si sus pétalos son suaves o no, el nombre, etc. Se debe provocar  que  comparen las flores entre sí en cuanto a su  color,  su forma  y  su  tamaño; por ejemplo: ¿tu flor se parece a  la  de  otro compañero?, ¿en qué?.
Estas vivencias pueden utilizarse para motivar actividades de  Nociones  Elementales de Matemática, al formar conjuntos de hojas o  flores por su color, forma o tamaño. También pueden relacionarse con actividades de música y plástica.
Reconocimiento de algunas plantas ornamentales
Estos  contenidos  se  aplican  en las tareas  que  los  niños  puedan realizar  con el apoyo de su familia en la búsqueda de  información  y materiales.  Ellos podrán averiguar acerca de las plantas que  existan en  su casa y en su barrio (nombre, forma, color, etcétera) y  siempre que sea posible traerán al salón algunas de ellas. Así podrán mostrárselas a sus compañeros, y contarles lo que saben de ellas. Se  procurar   que el resto pueda explorarla con los órganos de  los  sentidos.
Otro  aspecto  que podría aclararse es cómo se  siembra,  si  necesita mucha  agua  o  no, y de existir condiciones se les  puede  invitar  a sembrar y cuidar una planta ornamental, en el centro y en sus casas.
Plantas alimenticias.
Para motivar estas actividades la educadora podrá  aprovechar el huerto del  centro,  las  vivencias que los niños poseen  y  las  que  hayan obtenido recientemente a partir del menú que se brinda en el círculo, cuando se ofrezcan algunas viandas, hortalizas y frutas.
En estas actividades se procurará, como en las anteriores, que el niño explore  de  la  forma  más  activa  posible.  Por  eso   se  requiere  presentar plantas alimenticias reales. Pueden ser frutas, hortalizas o viandas  facilitadas  por el círculo o traídas por los  niños  de  sus casas.  Estos deberán mirar, tocar oler y probar en la medida  de  las posibilidades. Se deber  destacar el aspecto exterior, el nombre de la planta, la forma en que se consume (cocinada o no), en que se  siembra y,  de existir condiciones, invitarlos a sembrar algunas y  cuidar  de ellas. También se destacará la importancia nutritiva de las plantas  y la necesidad de ingerirlas.
A  continuación   ofrecemos  un ejemplo de cómo  podría  dirigirse  la observación y comparación de frutos en una actividad:
¿Cómo  son estas frutas?, ¿En qué se parecen?, ¿En qué se  diferencian?, ¿Qué podemos hacer para saber cómo son por dentro?
Siempre  se tendrá en consideración el nivel de desarrollo que  tienen los niños, para ofrecerles la ayuda necesaria si no logran llegar  por sí  solos, a encontrar las características esenciales de cada  una  de estas.
La  educadora  decidir  el tiempo que se dedicar  a cada  una  de  las plantas  alimenticias  que van a analizar. Se pueden  proponer  tareas para  agrupar plantas comestibles por la forma de consumirse, de  sembrarse, por alguna semejanza externa, por estar maduras o no,  etcétera.
Plantas  medicinales.
Los niños deberán familiarizarse como resultado de la observación y la comparación,  con  la forma, el color, la parte de la  planta  que  se utiliza,  cómo  se  consume y para qué y el nombre  de  ésta.  Resulta importante que ellos comprendan la necesidad de cultivar estas  plantas. Se debe procurar que mediante su actividad ellos cuiden y  siembren algunas.

Orientaciones metodológicas del mundo natural en preescolar

El  enfoque  metodológico de este programa consiste  en  estimular  el interés de los niños hacia el mundo natural, en despertar la curiosidad y  buscar siempre, un nuevo conocimiento.
En  el  cuarto y quinto años de vida, la educadora debe  estimular  al niño  a interactuar con ese mundo que le interesa. El  debe ser  quien observe,   actúe,   explore,  descubra,  establezca   relaciones,   y paulatinamente  llegue  a sus propias  conclusiones,  gracias   a  la adecuada organización de la actividad y la guía de la educadora.
Para el tratamiento  de los  contenidos de mundo natural la  educadora cuenta con una frecuencia quincenal. Al seleccionar el momento en  que se  va  a dar determinado  contenido a los niños, ella debe  tener  en cuenta  que el fenómeno natural debe estar presente, siempre  que  sea posible.  Es por eso que se sugiere aprovechar cualquier  ocasión  del día que resulte propicia para realizar las  observaciones, hacer algún experimento, etcétera.
Deben  utilizarse  los  horarios de la guardia en  la  naturaleza,  el trabajo  en  el huerto y la relación  con actividades  programadas  de otras áreas como son: vida social, educación plástica, lengua materna, nociones  elementales de matemática, entre otras. La educadora  deber  determinar el tiempo a dedicar a cada contenido programático.  Además, podrá  organizar varias actividades para un mismo contenido.
Al   seleccionar  los procedimientos metodológicos  para  abordar  los contenidos  de esta área se debe tener presente, en primer lugar,  que el objetivo principal que se persigue en este ciclo es enriquecer  las vivencias  de  los  niños, por eso al planificar  las  actividades  se procurar   que  estos contacten, lo más directamente posible,  con  el fenómeno  que  se analiza, lo observe, se asombre,  medite  sobre  él, pueda explorarlo con ayuda de los órganos de los sentidos,  pregunte y exponga  sus  ideas. Se debe ser muy receptivo  a  las  inquietudes  e interrogantes  que los niños del grupo tengan acerca de los  fenómenos naturales  y utilizarlos para fomentar la curiosidad y la  exploración por parte de estos.
Las  representaciones  que  se forman en los niños  acerca  del  mundo circundante  dependen  en gran medida del modo en que  ellos  ven  los objetos  y  fenómenos. De ah! que la observación se  convierta  en  un procedimiento rector en el enfoque metodológico del área.
La observación y la percepción tienen una base fisiológica común.  Con apoyo  en  la percepción se  reflejan  las  características  concretas externas de los objetos y fenómenos. La observación es un proceso  que puede alcanzar límites más amplios, ya que puede reflejar además,  las vinculaciones  y  dependencias  que existen entre   los  objetos,  sus regularidades generales y relaciones internas. Esto es posible  porque durante este proceso de observación interviene no sólo la  percepción, sino el pensamiento y el lenguaje.
La  percepción  del objeto sin un suficiente trabajo  del  pensamiento puede conducir a deducciones casuales y superficiales.
Por otra parte, el éxito de la observación depende en grado  considerable  de  la orientación de la atención hacia aquellos  aspectos  del objeto  o fenómeno que deben ser captados como  elementos  importantes así el lenguaje debe ejercer una función orientadora.
La  educadora  al planificar la observación debe  tener  presente  las características específicas de estos procesos en la etapa  preescolar. Como  es  conocido, cuando el  objeto observado por los niños  es  muy novedoso  para estos o de gran interés, como es el caso de  los  seres vivos,  en los primeros momentos de interacción con el objeto se  crea en  el  cerebro  un  potente foco  de  excitación,  que  los  mantiene abstraídos  por la percepción directa  y las preguntas del adulto  son imperceptibles para ellos.
De  ah! que se recomienda en esos casos presentar a los  niños  dichos objetos  o  seres vivos con antelación a la actividad  programada,  de manera que puedan observarlos libremente, aproximarse, interactuar  con ellos  y formarse para sí su propia impresión del objeto. con  posterioridad  durante la actividad programada, los niños logran una  mejor orientación de su atención hacia el sistema de preguntas preparado por  la maestra, lo cual permite una observación más efectiva del objeto en cuestión.
El  sistema de preguntas lo confecciona la educadora a partir  de  los objetivos  del  programa.  Debe tener en cuenta  los  conocimientos  y vivencias previos que poseen los niños y las características concretas del  objeto o fenómeno que se debe analizar. Debe propiciarse  que  se hagan  evidentes  en el proceso de observación las  características  y relaciones que deben ser captados por los niños.
Otro  procedimiento  metodológico importante es  la  comparación.  Los niños  podrán  observar  más de un objeto en  cuanto  a  determinados aspectos, para encontrar semejanzas y diferencias entre ellos.
A partir de los principios metodológicos expuestos, la educadora podr  crear  las  condiciones didácticas que considere  necesarias  en  cada actividad  para cumplir los objetivos del área, según su  creatividad, materiales disponibles y experiencia pedagógica.
A  continuación ponemos a su disposición algunas sugerencias  para  el tratamiento de los contenidos del área.

Explorando


Objetivos del enseñar sobre el medio natural en preescolar

. La  educadora encaminar  su trabajo a que los niños del ciclo  logren:
. Conocer algunas características del sol, el agua y el aire.
. Comparar plantas en cuanto a la forma, tamaño y color de sus  partes.
. Conocer algunas características de las plantas ornamentales, alimenticias y medicinales.
. Comparar  animales  en cuanto a su aspecto exterior, la forma de trasladarse de un lugar a otro, y la   alimentación.
. Diferenciar  partes del cuerpo humano y las acciones que se pueden realizar con ellas.
. Conocer los órganos de los sentidos y su función.
. Reconocer la importancia de utilización y cuidado la naturaleza.

Características del mundo natural

Los intereses de los niños de cuarto y quinto años de vida parten de su realidad inmediata, del mundo que los rodea. La naturaleza es una fuente importante para propiciar el desarrollo de intereses, conocimientos y habilidades en los niños, ya que tiene la ventaja de ser rica en materiales, experiencias y hechos observables, además de permitir un intercambio directo e intenso con los niños. El objetivo fundamental a lograr en este ciclo en el área de naturaleza es que los niños amplíen y enriquezcan las vivencias acerca de los fenómenos naturales, precisen sus representaciones sobre ellos, y se apropien de modos de intercambio con el mundo natural que les permita explorarlo y cuidarlo mejor. Los conocimientos adquiridos durante las actividades de naturaleza deben ser aprovechados en otras áreas. Los niños pueden expresar a través de la música, el lenguaje, la plástica, etc; el resultado de su intercambio con el medio. Las emociones que experimentan los niños y la significación social del cuidado y utilización de la naturaleza, pueden ser reflejadas y ampliadas en las actividades de vida social. Una vez terminado el ciclo, los niños deben poseer una adecuada preparación para enfrentarse, en el sexto año de vida, a tareas más complejas y cualitativamente diferentes, como es la sistematización de los conocimientos naturales.

FUENTE